¡Sacaron la vieja confiable! Rony Chaves le mete la mano (espiritual) a Fabricio pa’ ver si levanta ese muerto
¡Santísimo Sacramento del Altar! Si usted sentía que estaba viendo una película repetida de terror clase B, no es el único. ¡Se nos vino el “Déjà vu” místico, maes!
Cuando las encuestas no suben ni con levadura, hay que recurrir a las fuerzas del más allá. En un acto de pura desesperación política —o de fe inquebrantable, dirán ellos—, el polémico “Apóstol” Rony Chaves reapareció en escena para aplicarle la “imposición de manos” y orar por Fabricio Alvarado.
Parece que en el comando de campaña de Nueva República se dieron cuenta de que la estrategia terrenal no funca y decidieron activar el “Comodín Divino”.
¿El Milagro del 4%?
La escena fue digna de un culto de domingo por la noche. Rony Chaves, el mismo que en 2018 profetizaba presidencias y peleaba contra “demonios territoriales”, agarró a Fabricio para ver si le sacaba el “espíritu del estancamiento”.
Y es que la cosa está fea, chiquillos. Según los datos de CID Gallup y OPol, Fabricio anda pegado en un triste 4% – 6%. Eso en política es estar en cuidados intensivos. La oración de Rony Chaves parece ser el último intento de exorcizar el fantasma de la irrelevancia y ver si logra convencer al voto duro evangélico que, al parecer, esta vez se les está yendo con la marea de Laura Fernández.
“Refrito” de 2018 (pero sin gas)
Lo que da congoja es la falta de creatividad.
• En 2018: Fue la novedad, el shock religioso, la “guerrilla espiritual”.
• En 2026: Se ve como una polada de alguien que se quedó sin argumentos.
La gente en la calle ya no come cuento tan fácil. Ver a Fabricio otra vez guindado del saco de Rony Chaves para raspar votos manda un mensaje clarísimo: “No tengo propuesta, solo tengo pandereta”.
Mientras el oficialismo habla de obras, economía y seguridad, Nueva República vuelve a desempolvar los “decretos celestiales”. Es como querer ganar la Champions jugando con bola de calcetín.
Dios ayuda al que se ayuda…
El problema para Fabricio es que, como dice el dicho, “a Dios rogando y con el mazo dando”. Y aquí parece que el mazo (los votos) lo tiene agarrado el Chavismo.
Esta jugada puede que le asegure un par de diputados leales de la estructura de la iglesia, pero para la silla presidencial se ocupa más que aceite ungido. Se ocupa voto popular masivo, y ese no se consigue solo hablando en lenguas, se consigue breteando.
La pregunta para cerrar con broche de oro (y mirra):
¿Será que la oración de Rony Chaves hace el milagro de subirlo en las encuestas, o más bien termina de espantar a los pocos indecisos que le tienen miedo a la mezcla de religión y política?
¿Quieren que les averigüe si hubo “ofrenda” de por medio o si la bendición fue de gratis? Porque en política, hasta los milagros tienen factura.


