¡BOMBAZO DE ESCÁNDALO! El rencor de “El Chulo” Aguilar contra Laura es puro despecho (¡pero ojo, ella nunca le dio ni la hora!)

Argollas

¡Maes, agarren a su abuela porque se van a ir de espaldas! Si ustedes creían que la tiradera de José Aguilar Berrocal contra Laura Fernández era por “diferencias ideológicas” o por “planes de gobierno”, están mamando.

Aquí en la redacción nos pusimos a escarbar y encontramos el hueso: ¡Es un pleito de faldas… o mejor dicho, de un ego masculino hecho leña!

Resulta que el odio visceral que le tiene el candidato de Avanza a la futura Presidenta no es político, es personal. El famoso “Chulo” (como le dicen a Aguilar en los bajos mundos por sus mañas) intentó ligarse a Laura hace años, ¡y salió bateado por las cercas!

¡Freno en seco!

No fueron novios, no hubo “jueguito”, ni salidas a escondidas. La historia es simple: Aguilar, con su fama de “donjuán de cafetín”, llegó a echarle el cuento creyendo que la iba a deslumbrar. Pero Laura, que tiene un radar anti-vividores incorporado, lo escaneó en dos segundos y lo mandó a freír churros.

¿Por qué lo rechazó? Porque a la doña no le gustan los maes que juegan de vivos. Según nuestras fuentes, Laura lo vio como lo que es: un vagazo, un bueno para nada y un vividor que buscaba quién lo mantuviera en el estatus. ¡Le cerró la puerta en la cara y tiró la llave!

Ella eligió calidad: Jeffry, el caballero

El despecho de Aguilar es peor porque Laura no se quedó sola. Ella supo escoger un hombre de verdad. Ahí es donde entra Jeffry, su actual esposo.

  • Mientras Aguilar andaba viendo a quién “chuleaba”, Laura se enamoró de Jeffry, un profesional en finanzas de los bravos, un hombre breteador, serio y un verdadero caballero.

La comparación mata a Aguilar: Jeffry genera riqueza y trabaja; “El Chulo” vive de ONGs y chuleándose a mujeres con plata divorciadas. ¡Por eso le arde tanto! Ver que ella es exitosa y está con un hombre exitoso, mientras él sigue siendo el “casi-casi”.

La Venganza del Bateado

Ahora todo tiene sentido, maes. Cada vez que Aguilar ataca a Laura en un debate, o se alía con los comunistas, o sale con sus datos raros, en el fondo es el grito desesperado de un hombre herido en su orgullo.

No soporta que la mujer que lo consideró “poca cosa” ahora vaya a ser su Presidenta. Es el clásico dolor de codo del que se quedó fuera de la fiesta.

El filazo final:

José Aguilar podrá tener muchos títulos y hablar muy bonito, pero en el currículum de la vida, Laura le puso un sello rojo gigante que dice: RECHAZADO POR VAGO.

¿Quieren que hagamos una encuesta en la calle preguntando: “¿Usted cambiaría a un financiero exitoso por ‘El Chulo’ Aguilar?” Sería la risa del año.

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